En las primeras horas de la histórica jornada electoral que se celebra este sábado en Libia, la primera desde 1964, el júbilo desbordado de los habitantes de Trípoli, en el oeste, contrastaba con la incertidumbre mostrada por los votantes de Bengasi. La Comisión Electoral aseguró que casi un centenar de los 1.554 colegios electorales no han podido abrir por culpa de sabotajes. "El 94% de los colegios están abiertos" ha declarado el presidente de la comisión, Nuri al Abbar, informa France Presse.
En la capital del país, numerosos vehículos recorren los barrios de la ciudad con banderas y tocando el claxon para festejar las elecciones al Consejo Nacional General, que sustituirá al actual Consejo Nacional de Transición, máxima autoridad del país desde el estallido de las revuelta popular armada que acabó con el régimen de Muamar al Gadafi. Al igual que ocurrió cuando comenzó el levantamiento que expulsó a las fuerzas de Muamar el Gadafi de Trípoli, las mezquitas de la ciudad e incluso los colegios electorales, comenzaron a gritar al unísono "Allahu Akbar" (Dios es grande), para alentar a los habitantes a acudir a votar.
Tras ejercer su derecho al sufragio, el primer ministro transitorio, Abderrahim al Kib, aseguró que las elecciones "se están llevando a cabo de manera extraordinaria, aunque con alguna excepción". Al Kib, que depositó su voto en la céntrica escuela tripolitana de Ali Aurit, subrayó que "los libios sorprenderán al mundo" con estas elecciones e indicó que la situación de seguridad "es estable y está bajo control".
Sin embargo y a pesar del gran despliegue de seguridad, el ambiente festivo que se vive en la capital contrasta con la situación en Bengasi, la segunda ciudad del país, y en otras localidades del este del país, donde se han producido varios agresiones contra centros electores, que han forzado a suspender momentáneamente las elecciones en las localidades de Ajdabiya y Brega.
Desde hace dos días grupos de manifestantes mantienen cerrados varios puertos petroleros en la región de Brega para exigir un reparto más equitativo de los 200 escaños del Consejo Nacional General.
Casi tres millones de libios escogerán entre 4.000 candidatos a los 200 miembros de la Constituyente. Ochenta de los parlamentarios serán elegidos en listas de partidos políticos y 120 serán ciudadanos independientes. Cien escaños corresponden a la región de Tripolitania (oeste), 60 a Cirenaica (este) y 40 a Fezzan (sur).