En las primeras elecciones generales que se celebran en Grecia desde que empezó las crisis, en 2010, la dispersión del voto es la tónica dominante en el arranque de la jornada. Cuesta encontrar un votante del socialista Pasok o la conservadora Nueva Democracia (ND) en los dos colegios del centro de Atenas visitados por EL PAÍS. Las opciones del filonazi Aurora Dorada, el nacionalista Griegos Independientes, la coalición de izquierda radical Syriza y partidos aún más pequeños, sin posibilidad de entrar en el Parlamento, aparecen en primer lugar entre las preferencias de voto. Un voto muy fragmentado y con dos características: el castigo a los partidos mayoritarios y el rechazo a Europa. Así lo interpreta el diario To-Vima: "Urnas-bomba", titula el rotativo de centroizquierda. Y subtitula: "Fin de época para un sistema político basado en la alternancia, incertidumbre sobre la formación del nuevo Gobierno e inquietud por la inestabilidad política".
Votantes en ocasiones anteriores de socialistas y conservadores se han decantado esta vez por los extremos, como Nikos, funcionario del Ministerio de Economía y socialista desencantado. “He votado más a la derecha para frenar a Europea y sobre todo a Merkel. Ya está bien de decir que somos unos ladrones, hay que pararles los pies”. En un aparte, Nikos confiesa haber votado a Griegos Independientes, una nueva formación de derecha nacionalista liderada por un exdiputado de ND.
Concurren en total a las urnas 32 formaciones políticas, que van desde la extrema derecha neonazi a la extrema izquierda, pasando por partidos piratas, nudistas o que prometen regalar tierras.
Los últimos sondeos, publicados hace quince días, daban ventaja a los conservadores de Nueva Democracia (ND), aunque con menos votos que en anteriores comicios, igual que puede ocurrir con los socialdemócratas del Movimiento Socialista Panhelénico (Pasok). Les seguirán varios partidos a la izquierda y a la derecha de estos dos, cuyo denominador común es el rechazo a las medidas de austeridad exigidas por la Comisión Europea.
En total, entre siete y diez partidos políticos podrían lograr representación parlamentaria si superan el umbral del 3 %.