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Exitoso despegue de la misión ruso-europea con destino a Marte

El lanzamiento se produjo sin incidentes y se espera que el cohete Protón-M llegue a Marte en octubre próximo, cuando la cápsula espacial se dividirá en dos partes.

Exitoso despegue de la misión ruso-europea con destino a Marte
La misión ExoMars 2016, la primera de un programa conjunto de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la rusa Roscosmos para explorar el plantea rojo, despegó este lunes con éxito desde el cosmódromo ruso de Baikonur, en Kazajistán.
 
"Estamos camino a Marte. Excelente", declaró el director general de la ESA, Jan Woerner, nada más producirse el despegue.
 
El lanzamiento se produjo sin incidentes y se espera que el cohete Protón-M llegue a Marte en octubre próximo, cuando la cápsula espacial se dividirá en dos partes.
 
El satélite Trace Gas Orbiter (TGO) se dedicará a estudiar los gases de la atmósfera marciana, mientras que el módulo Schiaparelli se posará en la superficie de ese planeta para validar la tecnología de aterrizaje para la segunda y más compleja parte del programa, ExoMars 2018.
 
Los científicos europeos y rusos, que llevan desde el año 2000 perfilando la misión, tendrán que esperar siete meses para confirmar que ésta se desarrolla según sus cálculos y llega al cuarto planeta del sistema solar cuando Marte se encuentre a unos 145 millones de kilómetros de la Tierra.
 
Pero los primeros síntomas de alivio llegarán nueve horas después del lanzamiento, cuando el módulo superior de la nave se despoje de los últimos propulsores y envíe a la Tierra la primera señal que confirme que se encuentra en ruta hacia su destino.
 

Una vez en su destino, la región marciana Meridiani Planum, analizará algunas características básicas de su anfitrión, como la presión o la temperatura, aunque su verdadero éxito consistiría en aterrizar de manera controlada en el planeta vecino.
 
Marcaría así un hito en la historia de la exploración europea de Marte pues el único precedente, el Beagle del Reino Unido y la ESA de 2003, fracasó al tomar tierra.
 
Si logra posarse con éxito en suelo marciano y enviar información a los centros de control terrestre, Schiaparelli validará parte de la compleja tecnología de aterrizaje, que servirá para que la misión ExoMars 2018 mande a Marte un vehículo "rover" capaz de desplazarse varios kilómetros y de excavar hasta dos metros bajo tierra para recoger y analizar muestras.
 
Schiaparelli tendrá una vida útil de entre dos y ocho días marcianos (un día marciano o sol tiene 24 horas y 37 minutos) y su apagón marcará el inicio de la misión de su compañero de viaje, el TGO.