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Cristina Fernández fue la primera mandataria recibida por el nuevo Papa

El encuentro privado se prolongó unos 20 minutos. la mandataria regaló al Pontífice un set de mate, tras lo cual, Francisco volvió a romper el protocolo. ''Nunca me había besado un Papa'', exclamó entonces Cristina Fernández.

Cristina Fernández fue la primera mandataria recibida por el nuevo Papa
El papa Francisco, arzobispo de Buenos Aires hasta su elección la semana pasada, recibió este lunes a la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, en una esperada audiencia: la primera del nuevo papa a un jefe de Estado. Las tensiones entre la mandataria y el Pontífice vienen de lejos. Pero ambos parecen ahora decididos a dejar atrás los desencuentros.

El encuentro privado entre el Papa y la mandataria se prolongó unos 20 minutos. Fernández regaló al Pontífice un set de mate. Tras recibir el presente, Francisco volvió a romper el protocolo para saludar a la presidenta. "Nunca me había besado un Papa", exclamó entonces Cristina Fernández.

"Se trata de un gesto de cortesía, de atención hacia Argentina y su presidenta", declaró el portavoz vaticano, Federico Lombardi, que considera "natural" que el Papa reciba a la presidenta de su país de una forma "diferente" al resto las delegaciones que asistirán a la misa de inicio de pontificado, el 19 de marzo. Lombardi subrayó que no se trata de una visita formal o de Estado, sino un gesto de cariño hacia su tierra natal.

El Papa almorzará con Cristina Fernández en la residencia de Santa Marta, el lugar donde se hospedan los cardenales durante el cónclave y donde aún se aloja el Pontífice, que todavía no toma posesión de sus habitaciones en el palacio apostólico.

Francisco, después de criticar durante años las políticas en Argentina y de sufrir numerosos desaires por parte del Gobierno, decidió que el primer mandatario político que recibirá en el Vaticano sea Cristina Fernández, ya que a ambos les conviene el borrón y cuenta nueva. A Cristina Fernández, porque no le interesa enfrentarse a un Papa que consiguió transmitir una imagen de austeridad y amor por los pobres. Y al Papa, porque no le conviene que se recuerde desde Argentina su “falta de coraje” —en palabras difundidas por el Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel— que mostró en la lucha por los derechos humanos durante la dictadura militar (1976-1983). Hasta ahora, Cristina Fernández no hizo ni una sola alusión, ni buena ni mala, al pasado de Francisco.