Al menos seis personas murieron al explotar un coche bomba en un complejo residencial habitado por extranjeros a las afueras de Kabul (capital afgana), según informó el ministerio del Interior del país asiático. El ataque suicida, reivindicado por los talibanes se produjo pocas horas después que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, abandonara el país, después de realizar una visita sorpresa para pactar con Hamid Karzai, presidente afgano, una estrategia para la cercana posguerra.
El jefe de Policía Ayub Salangi indicó que la explosión se produjo en la carretera de Jalalabad, que conecta la capital con el este del país, donde hay bases militares estadounidenses y complejos residenciales para albergar a los occidentales. Salangi aseguró que el objetivo del ataque era la llamada Green Village, uno de los complejos residenciales para occidentales.
La Embajada de Estados Unidos en Kabul, ubicada en el centro de la ciudad, al igual que la mayoría de las sedes diplomáticas, emitieron una alerta para sus empleados recomendándoles que permanezcan alejados de las ventanas y que se pongan a cubierto.
Durante su viaje relámpago a Afganistán, que coincide con el primer aniversario de la muerte de Osama Bin Laden a manos de soldados de EE.UU, Obama visitó a las tropas de su país en la base militar de Bagram y se reunió con el presidente afgano Hamid Karzai, con quien firmó un acuerdo de cooperación.