Al menos 17 personas murieron y otras 45 resultaron heridas por dos ataques perpetrados contra iglesias en Kenia, cerca de la frontera con Somalia.
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Aún no hemos arrestado a ningún sospechoso pero tenemos información de que cinco personas participaron en el ataque en la Iglesia AIC, que fue una combinación de disparos y granadas, mientras que otros dos sospechosos participaron en el ataque con granadas en la Iglesia Católica", declaró a una radio local Philip Ndolo, de la Policía de Garissa.
En el pasado, atentados en esta zona del país y en Nairobi fueron atribuidos a militantes o simpatizantes de la milicia islamista radical somalí Al Shabab.
El Consejo Supremo de Kenianos Musulmanes (SUPKEM, por sus siglas en inglés) condenó inmediatamente ambos ataques. "
Queremos enviar nuestras condolencias y nos entristece saber que aún no hay arrestos", dijo en rueda de prensa Abdulghafur El-Busaidy, presidente de SUPKEM. "
Todos los lugares de culto deben ser respetados, estos criminales deben ser doblemente castigados".
Los atentados de hoy recuerdan a los atribuidos a la secta islamista Boko Haram en Nigeria, que en las últimas semanas realizaron ataques similares y también en domingo en iglesias cristianas del norte de Nigeria.
Precisamente, esta misma semana el jefe de
AFRICOM, el comando militar de Estados Unidos en África, había alertado de que Boko Haram, Al Shabab y Al Qaeda en el Magreb Islámico podrían estar compartiendo dinero, explosivos y otros recursos, además de entrenar de forma conjunta a sus militantes.