Las espadas entre los dos grandes emisores de tarjetas de crédito, Visa y MasterCard, y el comercio en EE.UU. estaban en alto desde hace siete años. En el centro de la disputa, las comisiones que tienen que pagar las tiendas para poder realizar pagos con dinero plástico. La batalla acabó con un pacto multimillonario récord, valorado en más de 6.400 millones de dólares, el mayor de un caso antimonopolio en la historia del país.
La ballata comenzó en 2005, cuando grandes cadenas comerciales como las farmacias Rite Aid o los supermercados Safeway, junto a la asociación nacional de "tiendas de conveniencia" y una larga lista de pequeños empresarios del sector, acusaron a Visa y MasterCard de pactar con Bank of America, JPMorgan Chase, Citibank, Wells Fargo o Capital One entre otras entidades las comisiones que cobran por utilizar su red. Las negociaciones para zanjar el asunto llevaron meses.
El arreglo beneficiará a siete millones de comerciantes en EE.UU. y tendrá consecuencias para el consumidor. Los emisores de tarjetas aceptan rebajar durante ocho meses la comisión que cobran cuando se desliza la tarjeta por las terminales, valorado en 1.200 millones. El pacto incluye una indemnización al comercio, de 4.400 millones en el caso de Visa y de 790 millones en el de MasterCard. Cantidad a la que se suma casi 600 millones a comerciantes individuales.
Pero el efecto más relevante para el usuario de las tarjetas es que Visa y MasterCard permitirán además a los comerciantes elevar el sobrecargo a los clientes que paguen con tarjeta de crédito, de acuerdo con la nueva regulación financiera. El pacto extrajudicial debe ser aprobado ahora por el juez que lleva la disputa, que debe certificar si realmente el arreglo da más competencia y transparencia al negocio. La vista del proceso está prevista comience en septiembre.