El grupo Peugeot PSA Citröen informó que cerrará su planta en la ciudad francesa de Aulnay, que tiene 38 años de historia, ante la caída de las ventas en Europa, lo que llevó al segundo fabricante de Europa a sufrir pérdidas operativas.
La medida entra dentro de un plan de reestructuración diseñado para hacer más competitiva a la empresa y que se completa con un total de 14.000 despidos, tal como anunció Pierre-Olivier Salmon. De ellos, 6.000 ya fueron anunciados en 2010.
La decisión es consecuencia, según indicó la compañía en un comunicado, de la degradación de la coyuntura del mercado europeo en el primer semestre del año, en el que la producción de Peugeot, "muy expuesto a Europa del Sur", se contrajo un 18%.
La tasa media de utilización de las empresas europeas del grupo bajó hasta el 76% en esos seis meses, frente al 86% del mismo periodo del año anterior, mientras que se esperan unas pérdidas de 700 millones de euros en su resultado operacional de enero a junio.
La sobrecapacidad de los fabricantes europeos en el continente es una tema de debate habitual en el sector. De hecho, OPEL también anunció en marzo que planea cerrar dos de sus plantas en Europa con vistas a reducir su capacidad de fabricación en un 30%.