Ben Bernanke vuelve a pasar esta semana por el Capitolio. Y lo hace con mejores datos bajo el brazo sobre la marcha de la economía, como la revisión al alza del dato de crecimiento anunciada este miércoles. Aún así, el presidente de la Reserva Federal optó por la cautela en su discurso ante la Cámara. La recuperación, señala, sigue siendo “modesta” y “desigual”. Y aunque el paro bajara, insiste que el mercado laboral está “lejos de normalizarse”.
Su mensaje es que las cosas van a mejor. Pero el pilar del consumo familiar, del que dependen dos tercios del crecimiento, son débiles. A esto se le suman los retos “críticos” a los que se enfrenta Europa. Respecto a la inflación, se mantiene estable. Con todos estos elementos, Bernanke considera que se dan las condiciones que justifican que los tipos de interés estén cerca de cero hasta final de 2014.
Estados Unidos creció más de lo esperado. La mayor economía del mundo cerró el cuatro trimestre con una expansión del 3%, dos décimas más de lo que se anticipó hace un mes y 1,2 puntos porcentuales más que en el tercer trimestre. Con la revisión, se aleja aún más el fantasma de la recaída, aunque el repunte acumulado desde principios del pasado año no evitó que el cierre del ejercicio arrojase un débil crecimiento del 1,7%, casi la mitad del 3% registrado en 2010.