La capitalización bursátil de Apple llegó a 621.000 millones de dólares, por lo que superó a Microsoft (que terminó 1999 valiendo 620.500 millones de dólares, el anterior récord) y se convirtió en la empresa con mayor valor en Bolsa de la Historia.
La acción de la empresa de la manzana batió récord tras récord en las últimas semanas, llegando a superar los 650 dólares en la Bolsa de Nueva York. Según los analistas, entre los motivos del alza está el programa de recompra de acciones y de emisión trimestral de dividendos anunciado por el consejero delegado de la tecnológica, Tim Cook, el pasado 19 de marzo.
El plan, que implica un gasto de 45.000 millones de dólares durante tres años, era el primer anuncio de dividendos desde octubre de 1995, año en el que la empresa de Cupertino tuvo que suspender sus remuneraciones en efectivo a los accionistas por las continuas pérdidas. Un año más tarde, Steve Jobs recobró el puesto de consejero delegado. Y en los quince años siguientes en los que estuvo al timón de Apple, Jobs siempre se negó a remunerar a los accionistas en efectivo.
Para Jobs, los beneficios de Apple debían reinvertirse en los programas de I+D de la compañía. Pero para su sucesor, Tim Cook, los 6.004 millones de dólares de beneficios con los que la empresa terminó 2011 son más que suficientes para recompensar a los accionistas de la empresa y mantener al mismo tiempo la ventaja tecnológica que Apple presume tener con sus competidores.
El mercado se esperaba este cambio de actitud: desde que Jobs abandonó el cargo de consejero delegado en agosto de 2011, derrotado por el cáncer pancreático que acabaría costándole la vida dos meses más tarde, el valor de la acción de Apple subió más de un 75%, un ascenso nunca visto en toda la era Jobs, a pesar del sucesivo lanzamiento de productos superventas como el iPod, el iPhone y el iPad.