“No mientras yo esté viva”. Según prometió Angela Merkel, ese será el plazo mínimo para que Europa pueda emitir deuda conjunta, los eurobonos. Lo cuentan algunos participantes en la reunión que mantuvo con el grupo parlamentario liberal. Según explicaron, Merkel cosechó con su promesa unas cuantas réplicas arrebatadas: “¡Le deseamos una larga vida!”. Merkel comparecerá ante la cámara baja del Parlamento (Bundestag) para presentar a los diputados alemanes las posiciones que defenderá su Gobierno en la cumbre de Bruselas.
La canciller y líder democristiana, que preside la coalición de centro-derecha que gobierna Alemania desde 2009, sorprendió a propios y a extraños con su drástica frase. Hasta ahora, la postura repetida hasta la saciedad por portavoces y miembros del gobierno es que Alemania considera que es demasiado pronto para este tipo de medidas. Los eurobonos, han dicho una y mil veces, serían un incentivo equivocado para los países que, como España, tienen problemas para obtener préstamos en los mercados financieros. Así que la emisión conjunta de deuda se presentó como un horizonte esperanzador al que podría llegarse una vez lograda una mayor cohesión presupuestaria y fiscal entre los socios de la Eurozona.
La frase sugiere que podría haberla dicho en tono de broma o quizá como recurso teatral para ganarse a los diputados más euroescépticos del FDP. Merkel quiere que el Bundestag ratifique este mismo mes el Pacto fiscal europeo y el fondo de estabilidad permanente ESM. Aunque la aprobación está garantizada ya por los votos de la Oposición de socialdemócratas y Verdes, a Merkel le conviene obtener el mayor número de apoyos de sus propias bancadas.