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Paso a paso: Los errores que generaron la tragedia del Chapecoense

El avión viajó con el combustible justo, lo que generó los problemas eléctricos que provocaron el accidente.

Paso a paso: Los errores que generaron la tragedia del Chapecoense

Accidente del Chapecoense. Foto:

75 de los 81 pasajeros que viajaban con destino a Medellín, Colombia, no lograron llegar a su destino. Entre ellos, la delegación de 47 personas del Chapecoense, donde figuraban jugadores, cuerpo técnico y dirigentes, quienes iban a disputar la ida en la final de la Copa Sudamericana ante Atlético Nacional. De ellos, solo sobrevivieron tres.

La tragedia comenzó en Sao Paulo, cuando la Agencia de Aviación Civil (Anac), principal autoridad aeronáutica brasileña, desautorizó el viaje directo del Airbus 320 hasta Medellín, ya que se trata de un vehículo con autonomía de vuelo limitada a más de siete horas, según Agencia EFE, información que consignó Marca.

Esto obligó a la delegación a optar por un plan B: Tomar la misma aeronave hasta Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, y desde ahí arrendar otro avión, perteneciente a la empresa de chárter Línea Aérea Mérida Internacional de Aviación (Lamia).


 

De ese modo, la delegación partió desde el Aeropuerto Internacional Viru Viru, de Santa Cruz, en una travesía que duraría cerca de cuatro horas para llegar antes de la medianoche a destino.

Este avión, modelo RJ100, de fabricación británica y que data de los años '90, es llamado también "Regional Jet", porque está diseñado para cubrir distancias cortas.

Paralelo a este viaje al mando del propio dueño de la empresa de chárter, capitán Miguel Quiroga, se suscitó una emergencia en el aeropuerto de Rionegro: Otro avión Airbus 320, el mismo modelo que fue negado a la delegación brasileña y que venía procedente de Panamá, recibió la prioridad para aterrizar por sufrir una fuga de combustible.


 

De ese modo, el RJ de Lamia, que llegaba con el combustible justo, quedó incorporado en la lista de espera, aguardando por una orden de aterrizar o trasladarse al aeródromo más cercano.

Si bien se desconoce hasta este momento si el piloto del avión informó de su situación a la torre de control -proceso que se conoce como "solicitar vectores" -, lo cierto es que del desconcierto le siguió la emergencia: La aeronave se quedó sin combustible, lo que generó los problemas eléctricos que apagaron los generadores.

Esto también explica por qué el avión no explotó al desplomarse en el agreste del cerro El Gordo, a pocos minutos del aeropuerto.